En su estado reptiloide, muestra una fuerza, unos reflejos y una agilidad muy superiores a los humanos. Sus garras y colmillos son extremadamente agudos y son mortales para cualquiera, mientras que su cola le permite dar latigazos devastadores. Su piel cubierta de sólidas escamas constituye una colosal armadura natural, mientras que las pequeñas zarpas en su cuerpo le permiten trepar paredes (tal como Spider-Man). Su más llamativo poder es poder controlar a todo reptil que se encuentre cerca.

Killer Croc sufre de una enfermedad (según partes médicos proveniente de un gen hereditario) llamada Hipercratosis múltiple. La enfermedad ataca los genes humanos mutándolos, haciendo que su tamaño sea superior al de una persona ordinaria, al igual que su fuerza. Posee además uñas largas muy duras y dientes afilados. Esta enfermedad ataca su cerebro transformándolo en un maníaco pero también le otorga cierta agudeza a sus sentidos. Presenta también un sistema inmunitario que lo hace resistente a las infecciones y enfermedades.
A pesar de su gran fuerza, Killer Croc fue derrotado por Batman quien utilizando la astucia y su preparación física pudo noquearlo y entregarlo a la policía. En otra oportunidad fue derrotado por Bane (Knightfall) quien quebró sus dos brazos y lo dejó inconsciente gracias al veneno que se inyectaba.